.:. Bienvenido a mi Web .:.

 

Mi nombre es Sonia M. Ferro, soy correntina, argentina, casada, tengo dos hijos maravillosos y ... ti...tantos años.

Es para mí, un gran placer, tenerte en este momento como visitante de mi sitio.

Esta web es la realización de un gran sueño, que gracias a la colaboración de muchas personas (no quiero olvidar a nadie, así es que sólo digo mis profes del Mundo de Margo, y actualmente, Marl y Amari), he podido llevar a cabo.

Te cuento... todo nació hace muchos años, cuando a mi hijo Augusto, le pidieron en la escuela primaria, que investigara sobre "leyendas correntinas". Así pues, nos recorrimos bibliotecas, leimos muchos libros y conseguimos recopilar una basta cantidad de material (en ese tiempo, no había Internet en casa y no se usaba tanto como actualmente)

Ah! Lo que no hicimos fue anotar las fuentes. Así es que si alguien encuentra algún texto de su autoría y no desea que forme parte de este sitio, sólo me avisa y lo quito... o si desea, agrego el nombre del autor.

... así fue que Augusto presentó su trabajo.... y ... lo aprobaron.

Después de muchos años, encontré guardada esa cantidad de material, en el disco rígido de mi PC, decidí compartir y empecé a soñar con ésta realidad, mi actual sitio en Internet.

Espero quie lo disfruten!!!! y si quieren sugerir algo... es bien recibido!!!

 

 

- CHAMIGO -

¡Hola, chamigo! ¿Qué tal?.
-¡Pero muy lindo, chamigo!.

Es el típico saludo que usamos los correntinos.

“Chamigo" quiere decir literalmente
"Un amigo". Aunque en rigor de verdad
eso se halla enriquecido por todo
cuanto contiene de fraterno, de afectivo.

El "Chamigo" es algo más que lo común
de un amigo.
es una mano que estrecha con impulso repentino,
es la voz que en ocasiones
nos nace como un estímulo
dándole fuerza al elogio ¡Estuviste bien chamigo!

O la advertencia oportuna cuando en algún trance crítico alguien se acerca y nos dice muy formal:
¡Chaqué chamigo!

O el corazón hecho hueco cuando brindamos asilo, diciendo sencillamente:
"¡Esta es tu casa, chamigo!"

O el reproche que nos brota
cuando exclamamos heridos por el filo de una ofensa
"¡Eso sí que no, chamigo!"

Hasta en ello, hasta en lo ingrato,
la expresión tiene un sentido de cuño tan puro
y noble que le dá valor de símbolo...
Un símbolo de amistad muy propio del correntino
pero así, cordial y hermoso no crea usted que el "Chamigo"
se lo prodiga a cualquiera, no señor.

Es un rito que se practica tan solo
cuando está reconocido el real afecto de aquellos
que se consagran amigos.

Por eso, sin prevenciones confíe en el correntino,
cuando corazón en mano se le entrega en un:
¡Chamigo...!

Autor: Osvaldo Sosa Cordero

.:. ¡ Gracias por tu visita ! .:.

 

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Creada en noviembre 2010

Actualizada el 24 de enero de 2012